Y llegamos al 2012.
Me salté olímpicamente la Navidad y el Año Nuevo. Estuvieron familiares, los niñitos muy regalados, y todos contentos.
El Año Nuevo lo pasamos con mi familia (igual que la Navidad....) y aunque mis sobrinas estaban durmiendo a las 10 de la noche, mis ñiñitos aguantaron heróicamente hasta las 12, muy bien portados ellos, para después caer rendidos en los brazos de Morfeo. Estas semanas de vacaciones para la ñiñita, hemos modificado un poco los horarios, pues nos acostamos todos bastante más tarde, así que nos despertamos idem. Lo normal es que antes de las 8:30 AM no se mueva un alma en la casa. De hecho Tiago duerme usualmente hasta las 9. Y se queda como 20 minutos remoloneando en su cama....
La última semana de enero nos vamos con los abuelos viajeros (que ahora no andan de viajeros) a la playita, al menos con los niños.
De los dientes, no hablar, seguimos con los chocleros inferiores solamente y las encías de arriba relativamente hinchadas. Además anda mordiendo todo, hermana incluída, pero tiendo a pensar más que es un acto de amor que una picazón.
También ha andado lento con lo de lanzarse a caminar. Como es atarantado, trata de correr así que suele terminar en el suelo después de tres pasos. Eso si, le encanta pararse solito y quedarse así, manteniendo el equilibrio...
Es bastante acertivo con las figuritas de encaje, y tiene una evidente predilección por los enchufes. Así que hay que estar muy pendiente de que no intente desenchufar todo lo que pueda o trate de meter sus dedos regordetes donde no corresponde.
Ya se cayó por las escaleras. Fueron cinco escalones y alfombrados así que aparte del susto no pasó mas. Y obviamente no escarmentó así que ahí está, siempre tratando de subirlas.
Le encanta botar las cosas al suelo. Pararse al lado de mi velador,y tomar todo lo que encuentra y botarlo al suelo es su hobby. Así que nuevamente estamos cultivando el minimalismo en la pieza. Y cuando no quiere algo lo tira inmediatamente al suelo.
Es un regalón de tomo y lomo y le encanta estar acurrucado conmigo, aunque el calor últimamente nos ha mantenido un poco alejados. Y es bieeeen mamón. El otro día nos invitaron a comer al Osadía y lo dejamos con mi mamá y mi hermana (que lo ven casi todos los días!) pero casi no alcancé a terminar mi maravilloso risotto cremoso con ostiones salteados, y tuve que partir rauda a consolarlo de su ataque de mamitis. No hablar del cheesecake marmolado de chocolate que había pensado pedir de postre.... Hasta con hipo lloraba el otro, como si lo hubiera abandonado para siempre. Claro que me dio lata, pero cuando me vio y le brillaron sus ojitos y se me acurrucó y me dedicó su más amplia y encantadora sonrisa, se me olvidó el cheesecake.
Asi nos va.


1 comentarios, opiniones, mensajes, recetas...:
Hola! Están demasiado lindos tus niños, Tiago se pasó!!!
Saludos
Publicar un comentario