Tiago está inmenso. La próxima semana lo llevo a control así que números no tengo, pero está muy grande.
Hoy podemos decir que está gateando, lento pero seguro. Usualmente quiere estar de pie, afirmado en lo que sea, pero ahora que, gracias a la Eva, descubrió los beneficios del desplazamiento, le gustar estar en el suelo y girar sobre si mismo, o ponerse en posición gateo y de a poquito avanzar hacia lo que le interese alcanzar.
No arma escándalo ante desconocidos, pero solo le tiende los brazos a los más cercanos, y si está con la mamá (esa vendría siendo yo), no me suelta. Me agarra a besos babosos, me muerde la pera y se esconde en mi cuello como todo un hijo regalón.
Hace ya unas semanas le dio con hacer "no" con la cabeza, casi hasta marearse. A veces, en un acto de inspiración, se despide con la manito si alguien le dice chao. Pero hoy en la mañana, le dije chao al irme a la oficina y recibí gritos y quejas de reprobación.
Cuesta un montón vestirlo y mudarlo pues difícilmente se queda tranquilo. "Movimiento perpetuo", según Lucho.
Adora a su hermana. La abraza, la chupetea, la mira y con solo tenerla cerca se rie. Ella obviamente le canta y le conversa y él la escucha embobado.
Su lenguaje se limita a ta ta ta ta y tetéte. Además de otros balbuceos.
De los dientes nada aún. Aunque últimamente ha estado un poco incómodo, mordiendo todo y atacando vehemente el chupete, así que yo creo que tendremos novedades pronto...
Pero lo que más llama la atencion, son sus manos. Son inmensas, desproporcionadamente grandes para su cuerpo. Además es patudo, pero las manos....


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